Instrumentos Musicales de los Antiguos Hebreos

LA MUSICA 



ocupaba un lugar prominente en la vida religiosa de los antiguos hebreos.  Usaban gran variedad de instrumentos musicales (ver Sal. 150), entre ellos algunos tipos que habían existido desde los albores de la historia (Gén. 4: 21).  Se recurrió a la música en muchos de los grandes acontecimientos de la historia de los hijos de Israel. Celebraron con canto, pandero y danza (Éxo. 15: 20) su liberación cuando el ejército egipcio fue destruido en el mar Rojo.  Se tocaron trompetas para indicar el momento de la milagrosa caída de los muros de Jericó (Jos. 6: 16).  Cuando se trasladó el arca desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén, en la orquesta de David tocaron por lo menos cinco diferentes clases de instrumentos (2 Sam. 6: 5).  En el templo de Salomón se estableció una complicada organización musical para los diversos servicios allí realizadas.
Los Instrumentos musicales, como todos los objetos de uso diario, tienen una larga historia y en muchos detalles han cambiado su apariencia y forma. Algunos instrumentos antiguos no se usan más.  Han sido reemplazados por otros . Hoy existe una variedad de instrumentos mayor que la de otros tiempos.  Han cambiado también muchos nombres.  Por ejemplo, en la RVA aparecen en Gén. 4: 21 el "arpa" y el "órgano", cuando en verdad se trata de una especie de lira y de flauta.  Es difícil imaginarse cómo eran los panderos (Éxo. 15: 20), los salterios (Sal. 150: 3) o los tamborines (Gén. 31: 27).

En lo pasado han aparecido varios estudios importantes sobre este tema.  De ellos, los más útiles para preparar este artículo fueron los siguientes: del libro de J. Wellhausen The Book of Psalms (El libro de los Salmos), un apéndice titulado: "Música de los antiguos hebreos", que se publicó en 1898 en la Biblia Policroma, editada por P. Haupt.  El estudio más actualizado sobre los instrumentos musicales desde la antigüedad hasta los tiempos modernos es el libro de Curt Sachs, The History of Musical Instruments (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940).  El cap. 5 de esta obra trata de los instrumentos musicales de los israelitas. Un artículo popular, similar a éste, escrito por Ovidio R. Sellers, apareció en The Biblical Archaeologist, t. 4 (septiembre de 1941), págs. 33-47, bajo el título "Instrumentos musicales de Israel".  El autor de este artículo expresa su reconocimiento por el material obtenido de todas estas obras. 32 En Palestina misma, se han encontrado muy pocas representaciones de instrumentos musicales de los tiempos del AT.  El único instrumento palestino antiguo que existe hoy es el címbalo.  En la excavación de Bet-semes se halló un par de címbalos o platillos.  Otro par apareció en Tell Abu Hawam.  En Bet-el se encontró el mango de un sistro.  Pero en el material arqueológico hallado en Egipto y Mesopotamia se encuentran muchos elementos que ayudan a formar un cuadro bastante claro de cómo eran los instrumentos musicales hebreos.  Puesto que los egipcios, los asirios y los babilonios usaban instrumentos muy parecidos, es razonable suponer que los antiguos hebreos, que vivían entre las dos culturas, la del Nilo y la de Mesopotamia, tuvieran instrumentos musicales no muy diferentes de los de sus vecinos.  Por lo tanto, algunas de las identificaciones a que se ha llegado en este artículo se basan en las evidencias provenientes de los países que han proporcionado un rico material pictórico, como también en el hallazgo de muchos instrumentos musicales que se han preservado en el antiguo Egipto gracias al clima seco de ese país.  Debe admitirse que, a pesar de la existencia de este rico material, todavía hay dudas en cuanto a algunos de los términos usados en la Biblia para describir los instrumentos musicales.  Por eso en las traducciones modernas de la Biblia aparecen variantes y divergencias.

I. Instrumentos de percusión

Tambor.

El lector podrá preguntarse si alguna vez ha leído la palabra "tambor" en el AT.  Ciertamente, no aparece.  Sin embargo la palabra hebrea tof, que está 16 veces en el hebreo y que la RVR traduce como "pandero", "tamboril" y "tamborín", representa en verdad un tamborcito de mano.  Sachs dice que "ese tambor estaba hecho de un aro de madera y muy probablemente de dos cueros, sin ningún tipo de sonajero o cascabel, ni se usaban baquetas para tocarlo" (op. cit., pág. 108).  En el Talmud se afirma que los cueros eran de carnero o de cabras silvestres.  Era un instrumento tocado mayormente por las mujeres, pero en algunas ocasiones también era tocado por hombres.  Se lo golpeaba con las manos y el sonido debe haber sido similar al de cualquiera de los tambores pequeños que hoy se tocan con la mano.  Se lo usaba para acompañar el canto y la danza, y para acentuar el ritmo.  En la lámina 1, aparece una representación egipcia del uso del tof.  Al parecer, se lo usaba sólo en ocasiones festivas, según lo indican los siguientes pasajes bíblicos donde se lo menciona.

Según Labán ese instrumento se usaba en su casa en ocasiones de alegría (Gén. 31: 27).  María lo tocó para acompañar su canto después que los hijos de Israel fueron liberados de los egipcios en el mar Rojo (Éxo. 15: 20), y la hija de Jefté salió "pandero" en mano para recibir a su padre que volvía victorioso de la guerra (Juec. 11: 34).  Tocaban este instrumento los profetas con quienes se encontró Saúl después de haber sido ungido como rey, y a los cuales se unió (1 Sam. 10: 5).  También lo usaron las jóvenes que salieron al encuentro de Saúl y David en ocasión de su victorioso retorno de la batalla contra los filisteos (1 Sam. 18: 6).  Había tambores de mano en la orquesta que David organizó para acompañar el traslado del arca desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén (2 Sam. 6: 5).  El salmista insta a sus lectores a usar este instrumento para alabar al Señor (Sal. 149: 3; 150: 4).
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Címbalos.

La palabra "címbalos", viene del griego kúmbala, vocablo que usa la LXX para traducir las palabras hebreas tseltselim, que aparece tres veces en el AT, y metsiltáyim, que se usa 13 veces en Crónicas, Esdras y Nehemías.  Ambos vocablos vienen del verbo tsalal, "batir", "golpear", "retiñir", "sonar".  El verbo en sí es onomatopéyico y sugiere el sonido producido por el instrumento.  En Sal. 150: 5 se distingue 33 entre "címbalos resonantes" y "címbalos de júbilo".  La palabra hebrea que acompaña en el primer caso es shema, que significa "son", "sonido", mientras que la segunda es teru'ah, que significa "grito", "alarma".  De esto se deduce que el "címbalo resonante" sería más suave que "el címbalo de júbilo".  Se ha pensado que al golpear los címbalos uno contra otro con movimiento horizontal se produciría un sonido más suave que al tocarlos con movimiento vertical.  En la lámina 2 hay un ejemplo tomado de un relieve asirlo.  Los címbalos resonantes se tocaban con un movimiento horizontal, lo que daba un sonido más "claro" y suave.


Como ya se mencionó, en las excavaciones arqueológicas de Palestina se han encontrado dos pares de címbalos.  Los que se hallaron en Tell Abu Hawam son de bronce y tienen un diámetro de unos 10 cm.  En el centro tienen orificios por los cuales, sin duda, pasaba alguna correa que se anudaba en el interior del címbalo.
No se mencionan los címbalos en la Biblia antes del tiempo de David.  Aunque se conocieron en el valle de Mesopotamia, como lo indica la lámina 2, parecen no haberse conocido en el antiguo Egipto hasta la era cristiana.  Según la Biblia, su uso se limitaba a las ceremonias religiosas.  Figuran en la orquesta de David que actuó cuando se llevó el arca a Jerusalén (2 Sam. 6: 5), y con frecuencia en relación con la música del templo (2 Crón. 5: 12; 29: 25; Esd. 3: 10; Neh. 12: 27; etc.).

Sistro.
En la lista de instrumentos musicales que componían la orquesta de David en la memorable ocasión cuando se llevó el arca a Jerusalén (2 Sam. 6: 5), se menciona un tipo de instrumento que no figura en ningún otro pasaje bíblico.  La palabra hebrea mena'an' im que la RVR traduce "flautas" y la BJ "sistro", proviene del verbo hebreo nua´, "sacudir".  En la LXX aparece la traducción kúmbala, "címbalos", que no puede ser correcta, ya que los "címbalos" no se sacuden, sino que se golpean uno contra el otro.  La Vulgata parece tener la mejor traducción: sistris.

El sistro es un instrumento musical egipcio muy conocido.  Tenía la forma de una herradura alargada, con orificios a los lados en los cuales se insertaban varillitas de 34 metal dobladas en las puntas para que no se salieran.  Estaba sujeto a un mango.  Como los orificios eran más grandes que las varillitas, hacía un sonido como de sonajero cuando se lo sacudía (ver Lám. 3).  Puesto que el sistro por lo general se usaba en el culto de Hator y de Isis en Egipto, Sachs pensó primero que la traducción "sistros" debía rechazarse en 2 Sam. 6: 5. Sin embargo, se han encontrado sistros en las excavaciones de cementerios sumerios en el sur de Mesopotamia.  Allí no existió en absoluto el culto de Hator ni de Isis, de modo que Sachs luego opinó que David podría haber usado esos instrumentos (op. cit., pág. 121).  En Bet-el se encontró un sistro en 1934 cuyo mango lleva la figura de la cabeza de Hator.  Este hallazgo, en un nivel preisraelita, indica que los cananeos conocían el sistro, pero no prueba que lo hubieran usado los hebreos.
En Tell Beit Mirsim, que se cree haya sido la ciudad de Debir de los tiempos bíblicos, se hallaron algunos sonajeros de arcilla en un nivel habitado en tiempos de David.  Estos sonajeros tienen la forma de un reloj de arena y contienen algunas piedrecitas en su interior.  Es imposible determinar si eran instrumentos musicales o juguetes infantiles.


Triángulo.
Así traduce la BJ el nombre de un instrumento musical usado por las jóvenes que salieron a recibir a Saúl y a David después de su regreso victorioso de la batalla contra los filisteos.  El hebreo dice shalishim, y la RVR traduce "instrumentos de música" (1 Sam. 18: 6).  De todas las palabras hebreas usadas para designar instrumentos musicales, ésta es la más discutida.  Puesto que es clara su relación con la palabra shalosh, que en hebreo significa "tres", o shelishi, "tercero", los traductores han sugerido que podría traducirse como triángulos, instrumentos de tres cuerdas, arpas triangulares o laúdes de tres cuerdas.
En vista de que no se conoce de tiempos antiguos ningún instrumento semejante al "triángulo", es muy dudoso que esta traducción sea acertada, pero no hay seguridad de que alguna de las otras traducciones sea más precisa.  Saclis (op. cit., pág. 123) sugiere que esta palabra sería algún término técnico para referirse a cierta forma de danza, como el tripudium romano, en cuyo nombre se ve claramente el número tres, Sellers (op. cit., pág. 45) rechaza esta idea.  Debe considerarse que se trata de un problema aún no resuelto. 35


II.  Instrumentos de cuerda


Arpa.
En la mayor parte de los casos donde aparece la palabra "arpa" en el AT, los traductores modernos no han comprendido bien los vocablos hebreos y arameos.  El arpa de la antigüedad no ha recibido en las traducciones de la Biblia su debido nombre.  Las arpas se usaban comúnmente en Mesopotamia y en Egipto desde tiempos muy remotos.  La más antigua representación de un arpa, un instrumento de once cuerdas, aparece en un relieve de piedra de Lagash (Baja Mesopotamia), que data de antes del año 2000 AC.  Las arpas mesopotámicas tenían la caja de resonancia en su parte superior, como lo indica el e ejemplo de Asiría (Lám. 4), o en su Parte inferior, donde lo tenían todas las arpas egipcias (láms. 5 y 6).  Por lo general, las arpas egipcias eran tan grandes que el músico debía apoyarlas en el suelo para tocarlas.

El instrumento musical bíblico que puede compararse con las arpas de Egipto o de Mesopotamia es el que la Biblia hebrea llama nébel.  En primer lugar, nébel significa "odre", pero en 27 casos es el nombre de un instrumento musical.  La RVR traduce ese vocablo 23 veces como "salterio", y las instantes como "vihuela", "arpa", "instrumento" y "flauta".  En 14 de las ocasiones en que aparece nébel, la LXX usa nabla, lo que es sólo una transliteración; pero ocho veces la traduce como psaltérion, "salterio"*, y una vez como kíthara, "cítara".  En la Vulgata se traduce psalterion, "salterio", 17 veces; lyra cuatro veces y nablium, tres veces; pero este vocablo es en realidad una transliteración del hebreo nébel. Jerónimo, traductor de la Vulgata, explica que en estos instrumentos la caja de resonancia estaba en la parte superior. De ser así, el arpa de los hebreos se habría parecido al arpa asiría de la lámina 4. Su caja de resonancia era redondeada y estaba totalmente recubierto de cuero, por lo cual, según las fuentes rabínicas judías, este instrumento recibió el nombre de nébel, que en hebreo significa "odre".  Las mismas fuentes nos informan que las cuerdas del nébel eran más numerosas y más grandes que las de la lira.  En consecuencia, el sonido debía ser más grave. Josefo, al escribir en el siglo I DC, afirma que este instrumento tenía 12 cuerdas que se tocaban con los dedos.  Todas estas observaciones indican que el nébel de los hebreos sin duda era un instrumento muy similar al arpa.

Al estudiar los textos bíblicos que se refieren a este instrumento, se nota que el nébel se usaba casi exclusivamente con fines religiosos.  Los profetas con quienes Saúl se encontró, luego de haber sido ungido rey, llevaban un nébel entre otros instrumentos (1 Sam. 10: 5).  Se los usó en la orquesta de David que acompañó el traslado del arca (2 Sam. 6: 5).  En muchos textos aparece como una parte de la orquesta del templo (ver 1 Crón. 15: 16, 20, 28; Neh. 12: 27; etc.). El salmista exhorta a usar el nébel para alabar al Señor (Sal. 150: 3).


Lira.
En 41 versículos del AT se menciona un instrumento musical que el hebreo denomina kinnor.  La RVR traduce 38 veces "arpa" y 3 veces "cítara".  La LXX traduce kíthara 20 veces y 17 veces translitera, kinura.  La Vulgata traduce cithara 37 veces, y lyra dos veces.  La kíthara de los griegos y la cithara de los romanos era un tipo de "lira".  Las traducciones antiguas muestran que este instrumento, que la RVR llama "arpa", era más bien una "lira".  La última duda en cuanto a esto desapareció cuando se descubrió que los egipcios llamaban kniniwr a la "lira".  Habían tomado la palabra del vocablo semítico kinnor.
Las antiguas representaciones gráficas de Egipto, Mesopotamia y Palestina han conservado la figura de la lira usada en la patria de los israelitas en diferentes épocas.  En la famosa pintura mural de Beni Hasán, que representa la llegada a Egipto de 37 amorreos provenientes de Canaán (ver ilustración en t. 1, pág. 168), en torno al año 1900 AC, se ve a un hombre que toca la lira (lám. 7).  Como en esa época no se conocían las liras en Egipto, se consideró que este semita constituía una novedad y era digno de ser pintado.  La ilustración muestra que el instrumento tenía ocho cuerdas extendidas por encima de la caja de resonancia.  Las cuerdas atravesaban un espacio en blanco y se afirmaban en un travesaño.  Con la mano derecha el ejecutante tocaba las cuerdas con una púa.  Con la izquierda apagaba las cuerdas que no debían sonar.
La siguiente representación pictórica proviene de Palestina misma.  En un jarro decorado, aparece una persona que toca la lira.  Este jarrón se halló en Meguido, en un nivel ocupado a fines del siglo XI AC (lám. 8), o sea en la época de Saúl, cuando David tocaba la lira frente al rey para tranquilizarle la mente perturbada.  Esta lira no es muy diferente de la de Beni Hasán, salvo que la pieza transversal no es paralela con la caja de resonancia sino que está en ángulo.  También parecería indicar que durante el transcurso de los ocho siglos pasados desde la pintura de Beni Hasán su forma exterior se había hecho más elegante.
El tercer ejemplo puede apreciarse en un relieve descubierto en Nínive, y que ahora está en el Museo Británico.  Este relieve data de la época del rey asirio Senaquerib, enemigo del rey de Judá, Ezequías, en torno al año 700 AC.  Aparecen tres semitas que tocan liras mientras van caminando.  Los sigue un soldado asirio daga en mano (lám. 9).  Puesto que los músicos están dibujados tal como se representa a los judíos en los relieves que describen el sitio y la rendición de Laquis (ver láms. en el t. II, frente a la pág. 64), se piensa que estos tres músicos semitas eran cautivos judíos.
No se ve la caja de resonancia, pues está detrás del cuerpo de los músicos. El travesaño es algo diferente de lo que se observa en la lira de Beni Hasán o en la del jarro de Meguido.  El tercer músico parecería tocar con el dedo y no con una púa, pero el relieve no es suficientemente claro como para permitir un estudio detallado de los instrumentos y de los músicos.

En monedas judías acuñadas en el siglo 11 DC, aparecen liras palestinas posteriores (lám. 10).  Estas tienen una caja de resonancia en forma de olla debajo de un cuerpo ovalado en el cual están fijos los extremos inferiores de las cuerdas.  El marco decorado es casi cuadrado.
En los antiguos monumentos egipcios y mesopotámicos hay frecuentes dibujos de personas que tocan la lira (láms. 11, 12).  No es necesario describirlas con mayo detalles, ya que se tiene tanta información acerca de la lira Palestina, objeto principal de este Comentario.

Por lo que se desprende de las referencias bíblicas, la lira parece haberse considerado como un instrumento popular para expresar gozo y alegría.  Fue inventada antes del diluvio (Gén. 4: 21); existía en la casa de Labán (Gén. 31: 27).  Como ya se dijo, David tocaba la lira (y no el arpa, ver pág. 36) ante Saúl (1 Sam. 16: 16, 23).  Era uno de los instrumentos de la orquesta del templo (1 Crón. 15: 16, 21, 28; Neh. 12: 27; etc.), y se menciona con frecuencia en los salmos en que se usaba la lira para alabar a Dios (Sal. 149: 3; 150: 3; etc.). Durante el cautiverio, los hebreos colgaron sus liras en los árboles de Babilonia porque los músicos no podían cantar por causa de su tristeza (Sal. 137: 2).


Cítara.
En los Salmos se menciona tres veces un instrumento llamado 'aÑor en hebreo.  La RVR traduce "decacordio".  No hay duda de que se trata de un instrumento de diez cuerdas, pues la palabra hebrea en cuestión significa básicamente "diez".  Pero hay diversas opiniones en cuanto a la forma exacta de este instrumento.  En Sal. 33: 2 y 144: 9 la palabra 'aÑor aparece en seguida de nébel, "arpa", sin conjunción, de modo que algunos han pensado que se trataría de un arpa de diez cuerdas.  Pero en Sal. 92: 3 se hace una nítida distinción entre tocar nébel y tocar 'aÑor.  Por lo tanto, Sachs debe estar en lo cierto al decir que en los tres textos 'aÑor es un instrumento diferente del arpa.39
Algunos han opinado que el 'aÑor sería un laúd.  Pero esta interpretación no puede ser correcta pues todas las representaciones gráficas del laúd, tanto egipcias como mesopotámicas, muestran que son tan angostos que no podrían tener más de dos o tres cuerdas (ver láms. 13 y 14).  Por lo tanto, Sachs sugiere que el 'aÑor podría corresponder con la "cítara", sugerencia que Sellers acepta.  Los antiguos pobladores de Egipto y Mesopotamia no conocían la cítara, pero la usaban los fenicios, vecinos de Israel.  En un cofre de marfil, encontrado en Nimrud (Cala, en la Biblia), Asiría, aparecen dos mujeres tocando cítaras de ese tipo (lám. 15).  El cofrecito debe haber sido llevado a Cala entre los despojos de alguna ciudad fenicia.  Además, en una extraña carta ilustrada atribuida a Jerónimo, traductor de la Biblia al latín, se dibuja una cítara parecida, de diez cuerdas, la que se denomina psalterium decachordum (lám. 16).  A modo de explicación aparecen las siguientes palabras: "Tiene diez cuerdas, como está escrito: Te alabaré en el salterio de diez cuerdas" (Sachs, op. cit., pág. 118).


III.  Instrumentos de viento


Flauta.
Indudablemente los hebreos usaron la flauta, uno de los instrumentos musicales más antiguos representados en los monumentos egipcios (lám. 17).  La palabra hebrea 'ugab, que aparece cuatro veces en el AT, parece designar ese instrumento.  Según Gén. 4: 21, fue uno de los primeros instrumentos que el hombre inventó.  En ese versículo la RVR traduce correctamente "flauta", pero la RVA dice 40"órgano".  Esta palabra se debe a la traducción de la Vulgata, donde el Hebreo 'ugab se traduce organon. Jerónimo entendía por organon la flauta de Pan o siringa, una serie de siete a nueve tubos, unidos entre sí, cuya afinación se logra mediante las diferentes longitudes de los tubos.  Esta identificación no puede ser correcta, pues la flauta de Pan no se conocía en el mundo antiguo antes del período griego.  La mayoría de los comentadores modernos concuerdan en que el 'ugab era una especie de "flauta" y que su nombre provenía del verbo 'agab, "amar", pues la flauta es el instrumento de viento más relacionado con el amor.  Sin embargo, Sachs piensa que la palabra 'ugab refleja más bien "el sonido hueco de la vocal u, producido por una flauta vertical larga y ancha" (op. cit., pág. 106).
Si la identificación del 'ugab con la "flauta" es correcta, deberá suponerse que la flauta hebrea era similar a la egipcia, de la cual no sólo se tiene el registro pictórico sino también ejemplares encontrados por los arqueólogos.  La antigua flauta egipcia era una caña hueca con orificios laterales tallados a intervalos, sobre los cuales se ponían los dedos.  La persona que tocaba la flauta la sostenía en posición transversal para soplar.  En Mesopotamia, las flautas se hacían tanto de caña como de arcilla.

Al hablar de "flautas" se debe pensar más bien en la flauta dulce, la quena o la ocarina y no en la flauta metálica moderna.
Este instrumento aparece mencionado en los dos libros más antiguos del AT: Génesis (4: 2 l) y Job (21: 12; 30: 3 l). Junto con la lira, fue  uno de los primeros instrumentos musicales de los cuales se tenga noticia.  No parece haberse usado en el templo donde, probablemente, se preferían los instrumentos de mayor sonoridad.  Sin embargo, se menciona en Sal. 150: 4 que el 'ugab era uno de los instrumentos musicales con los cuales debía alabarse al Señor.


Flauta doble u oboe.-
En el hebreo aparece seis veces otro instrumento de viento, llamado jalil.  La RVR siempre traduce "flauta", pero debe considerarse que es un instrumento diferente del anterior.  Su nombre hebreo significa "agujereado", "taladrado".  Figura por primera vez en tiempos de Saúl (1 Sam. 10: 5) y desde ese momento aparece en diferentes ocasiones durante el período de los reyes hasta el fin del reino de Judá (Jer. 48: 36).  Puesto que en las representaciones pictóricas provenientes de los países vecinos a Palestina durante el período de los reyes de Israel y Judá, todos los flautistas tocan la flauta doble y nunca la flauta simple, es lógico pensar que el instrumento musical "agujereado", que en hebreo se llama jalil, sería la "flauta doble" u "oboe".  Los oboes egipcios (ver lám. 18), así como sus equivalentes mesopotámicos (ver lám. 19), tenían dos tubos con una sola boquilla.  Sus extremos 41 estaban separados y cada mano trabajaba en un tubo.  Algunas veces eran cilíndricos; otras veces, cónicos.  Puesto que el ejecutante siempre tiene una mano más cerca del extremo del tubo que la otra, puede entenderse que se producían dos notas diferentes.
Sellers piensa que debe identificarse al jalil hebreo no sólo con el oboe sino también con el doble clarinete, instrumento que se conocía en el antiguo Egipto (op. cit., págs. 41, 42).
Al igual que el 'ugab, el jalil no se usaba en el templo.  Sin embargo, se lo denomina repetidas veces como instrumento de alegría.  Estaba en manos de los profetas que se encontraron con Saúl luego de su ungimiento (1 Sam. 10: 5).  Lo tocó el pueblo como expresión de júbilo por la coronación de Salomón (1 Rey. 1: 40), pero también lo usaban los licenciosos borrachos del tiempo de Isaías (Isa. 5: 11, 12).


Cuerno.

En la Biblia hay dos palabras hebreas que designan sin instrumento confeccionado de los cuernos de animales: el shofar y el qéren.  El shofar sólo se hacía de cuerno de carnero, mientras que el qéren se hacía del cuerno de un macho cabrío o de un carnero.  El shofar aparece 72 veces en el AT.  La RVR lo traduce 44 veces "trompeta", 23 veces "bocina", tres veces "cuerno", una vez "clarín", y una vez "corneta".  Cinco veces en el AT se usa la palabra qéren, "cuerno", para designar un instrumento musical. Los traductores de la RVR consignan cuatro veces "bocina" y un "cuerno de carnero".  En verdad, la traducción más precisa y literal de ambas palabras es "cuerno".


El cuerno es el único instrumento musical de la antigüedad cuyo uso se conserva todavía en la religión judía (ver láms. 20 y 21).  Se hace el shofar calentando al vapor el cuerno del animal hasta que se ablanda se le puede dar la forma deseada.  Aunque este detalle no se menciona ni en la Biblia ni en el Talmud, no puede haber duda de que la manera de formar el shofar era muy similar en la antigüedad a lo que es ahora.  Al principio no tenía ninguna boquilla, pero en el Talmud se habla de que para anunciar el año nuevo se usaba un shofar cuya boquilla estaba recubierta de oro.
El cuerno no es un instrumento musical en el cual pueda interpretarse una melodía, ya que sólo produce tres notas (do, sol, do octava).  Servía para llamar la atención o para señalar algún acontecimiento.  Aparece más veces en el AT que cualquier otro instrumento.  En el Sinaí tocaron el cuerno para advertir a la gente de la proximidad de la manifestación divina (Exo. 19: 16, 19; 20: 18).  Siete sacerdotes hicieron sonar sus cuernos para señalar el momento de la caída de los muros de Jericó (Jos. 6: 6, 20).  Los jueces Gedeón y Aod tocaron el cuerno para llamar a la guerra (Juec. 3: 27; 7: 20).  Así lo hicieron también el rey Saúl (1 Sam. 13: 3) y Joab, general de David (2 Sam. 2: 28).  Se anunció la coronación de Salomón al son del  42 cuerno (1 Rey. 1: 34, 39).  Mediante el sonido del cuerno se indicaban las nuevas lunas (Sal. 81: 3), y se proclamaba el año del jubileo (Lev. 25: 9).  Se usaba el cuerno para hacer resonar la alarma cuando algún peligro amenazaba el país (Neh. 4: 18, 20; Jer. 4: 5, 19; Eze. 33: 3) y en un caso excepcional se lo menciona como instrumento con el cual se podía alabar a Dios (Sal. 150: 3).


Trompeta.

La palabra hebrea jatsotserah aparece 29 veces en el AT.  La RVR la traduce 26 veces "trompeta", 2 veces "trompetero y una vez "bocina".  Es interesante notar que en el hebreo la palabra jatsotserah sólo aparece una vez en el singular (Ose. 5: 8).  A diferencia del cuerno (shofar y qéren), la trompeta (jatsotserah) se hacía de metal.  En Núm. 10: 1, 2 aparecen las instrucciones divinas dadas a Moisés para que hiciera "dos trompetas de plata; de obra de martillo".  Josefo describe la hechura de estas trompetas (Antigüedades iii. 12. 6) diciendo que eran tubos rectos, de poco menos de un codo de longitud (aproximadamente 50 cm), algo más gruesos que una flauta y terminados en campana.

En monedas judías del siglo II DC se reproduce un par de trompetas (ver lám. 22), cuya apariencia parecería concordar con la descripción de Josefo.  Pero las trompetas del templo se ven mucho más largas en un relieve del arco de triunfo de Tito, construido en Roma después del retorno de los ejércitos romanos victoriosos tras su campaña en Judea en el año 70 DC.

Una particularidad sobre la cual tenemos poca información es el hecho de que habitualmente los hebreos usaban las trompetas en pares.  Moisés hizo dos trompetas y aparecen dos en las antiguas monedas judías así como en el arco de Tito, ya mencionado.  Quizá se tocaban las dos trompetas juntas o en forma alternada, posiblemente haciendo sonar diferentes notas.
Aunque las representaciones egipcias muestran por lo general a un trompetero solo, se conoce por lo menos un relieve donde aparece un par de trompeteros.  Es el de Medinet Habu y data de la época de Ramsés III (lám. 25).  Este relieve es interesante también porque muestra que para impedir que se dañara se introducía una horma de madera en la trompeta cuando no estaba en uso, pues entonces no había ningún proceso para endurecer la plata a fin de que pudiera resistir las rudezas de la vida militar.  En la ilustración a que hacemos referencia, el trompetero ha sacado la horma y se la ha colocado bajo el brazo mientras hace sonar la trompeta.  En la tumba de Tutankamón se encontraron dos trompetas, una de plata y la otra de bronce, dentro de las cuales también había hormas de madera para protegerlas.  Aunque tienen unos 33 siglos, las dos trompetas del rey Tutankamón están tan bien conservadas que aún pueden usarse.  En abril de 1939 fueron tocadas por el trompetista J.  Tappern, de los Húsares Ingleses.  Se hizo entonces una grabación que desde ese día ha sido irradiada repetidas veces por la BBC.
Las trompetas hebreas eran usadas para dar la voz de alarma (Núm. 10: 9) y también en relación con la música del templo (2 Crón. 5: 12, 13, etc.).
Puesto que carecía de válvulas o llaves, este instrumento tampoco podía producir una melodía, sino sólo las notas que habitualmente se usan para los toques de una, clarinada que, en el mejor de los casos, podrían ser ocho.


VI. Comentarios adicionales
Los títulos de algunos Salmos contienen ciertas palabras de sentido incierto que en algunos momentos se han tomado como nombres de instrumentos musicales: neginoth (Sal. 4, 6, 55, etc.), gittith (Sal. 8, 81, 84), y sheminith (Sal, 6, 12).  Sin embargo, ahora la mayoría de los eruditos concuerdan en que no se trata de instrumentos sino más bien de melodías o estilos de canto.

En Sal. 150: 4 es correcta la traducción "cuerdas" de la RVR para la palabra hebrea minnim, pues este vocablo no designa a un solo instrumento, sino a toda la familia de los instrumentos de cuerda, en la cual están incluidas el arpa, la lira y la cítara. 44
Los instrumentos enumerados en Dan. 3: 5, 7, 10, 15, que componían la banda de Nabucodonosor, no tenían que ver con la vida musical de los hebreos.  Por eso no se los describe en este artículo. Aparece una explicación al respecto en el comentario de esos versículos.
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Si te gusta la pagina suscribete en facebook Alabanzas para el Eterno Publicado por El Solo